sábado, 27 de septiembre de 2025

Otra Historia

1.- La última vez que nos vimos fue para resolver expectativas, para definir realidades, para aclarar ideas y, definitivamente enredar otras. Ahora todo tiene sentido nuevo, la próxima vez que nos veamos tendrá otro significado, ya habrá pasado el momento de tantear nuestras mutuas afectaciones, analizar las miradas que intercambiamos, observar los pasos del otro e interiorizarlos, saltamos las pruebas de fuego y evitamos los obstáculos que nos separaban, después de examinar las distancias que nos teníamos de por medio, tras ya haber salvado la protección del otro y quedar filtrados por la luz de unos ojos compresivos, escrutadores y atentos, no sin dejar una última esperanza de salida ante tal asedio incontrolable y profundamente interesante. Esta nueva vista es para afianzar el asedio, mantenerlo y mutuamente derrotarnos por confianza y falta de provisiones, ¿quién sabe hasta cuando se resisten las defensas de mi alma antes de ser vista, al borde de ser quebrantada, justo en el espacio que separa el más fino roce?

2.-Ahora se han dado otras situaciones, bajo esta nueva asociación todo parece bastante distinto, pasado el primer momento de reconocimiento, hemos liberado el lastre de este globo y nos hemos mantenido elevados durante un tiempo que podemos llamar y estimar importante, hemos experimentado y se ha vuelto hacia las cimas que estimamos improbables, inesperadas. El cambio de aires previo ha creado muchos caminos a nuestros pasos, me pregunto si este camino será la vía correcta hacia el lugar que queremos, aunque no existe un camino que queramos, estamos viviendo un momento sin nombre, cualquier nombre sería otro lastre, quizá insalvable, tal vez imperioso en las significaciones de nuestros movimientos en el espacio mutuo y compartido.

3.-Se acabó.

jueves, 25 de septiembre de 2025

Ocaso

En el ocaso

todos los colores se mezclan,

están plenamente perdidos,

pero no todos los perdidos vagan,

algunos se quedan quietos

solos en el cielo

formando imágenes que fluyen

y confluyen en ideas

que crean imágenes nuevas

que motivan pensamientos

y nos pierden al final del día,

precisando la memoria,

fijando los recuerdos.


¿Me piensas en el ocaso?

¿Se ha formado mi nombre

con estrellas en tu cielo?


¿Qué ideas te agobian

cuando el crepúsculo 

amenaza con durar un eternidad

y el mañana parece imposible?


Sabemos que al final

el día acabará, 

la noche acabará,

en sucesivo y constante retorno,

hasta cuando ya no estemos,

pero en ese instante,

cuando los colores del cielo

pasean por rosas, naranjos,

violetas y rojos,

en ese instante,

somos eternos.

lunes, 22 de septiembre de 2025

Burocracia celeste

Cuando el suspiro último

no mueve velas ni pluma,

llegado el momento final

y en el imaginario

aparezca San Pedro,

guardia y archivista,

sumando y restando

mis buenas y malas acciones,

mi moral personal

frenta a la ética cristiana

y espero que diga

que no, no es mi lugar,

es solo un lugar 

que para mí nunca será, 

y la caída en espiral

me empuje a algún sitio,

al río Aqueronte 

o al Helheim.

al infierno cristiano

o al Naraka.


Pero San Pedro no es funcionario

y no hay ningún cielo,

la oscuridad,

el lento caer del telón

de la ceguera permanente,

del silencio perenne

en la boca y los oídos.

la piel insensible,

sin aromas rodeando.


No hay cielo para los que no creen.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

El viento entre las ramas

Los caminos se han vuelto
grises y negros,
se reduce el bosque
se alejan los árboles
el cielo se pierde
entre bloques de concreto.

Algunos no recuerdan
el frío en la espalda
del recorrido del viento,
perseguir la flor
que viaja prendida
de la ropa
de una muchacha
que no sé cómo
ni con qué pretexto
huye de mí después
de decir que amaba
y no me amaba.

Solamente el sol ha tocado
los rincones más oscuros
que me has escondido, 
entre el pasto que pierde
todas mis creencias, 
todos mis colores.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Unión y reunión

Las noches se alargan otra vez,

no hay como acabar

solo seguir,

no nos soltamos

no descansamos

no tenemos sueño,

toda la somnolencia 

queda para mañana

cuando me sonría al recordar

esta noche sin dormir,

nunca quise tanto no dormir,

pocas veces disfruté tanto 

el veloz paso del tiempo

sin consciencia,

solo las almendras 

con que penetras en mis ojos

y no puedo aguantar,

me quedaré atrapado en ellas,

y debo volvearte

encontrar nuevas formas 

de estirar la noche,

el sol amenaza con aparecer,

la vida amenaza con continuar

pero quiero morir en esta pausa

vivir cada pequeña muerte

atrapado en nuestros deseos,

la prudencia se escapó

con las ganas de trabajar mañana,

quiero seguir con esto en la mañana,

desayunemos riendo,

separemos camino con un beso,

nos vemos de nuevo

a la noche, otra noche,

quizá igual, quizá menos agitada,

siempre contigo, acompañado.