1.- La última vez que nos vimos fue para resolver expectativas, para definir realidades, para aclarar ideas y, definitivamente enredar otras. Ahora todo tiene sentido nuevo, la próxima vez que nos veamos tendrá otro significado, ya habrá pasado el momento de tantear nuestras mutuas afectaciones, analizar las miradas que intercambiamos, observar los pasos del otro e interiorizarlos, saltamos las pruebas de fuego y evitamos los obstáculos que nos separaban, después de examinar las distancias que nos teníamos de por medio, tras ya haber salvado la protección del otro y quedar filtrados por la luz de unos ojos compresivos, escrutadores y atentos, no sin dejar una última esperanza de salida ante tal asedio incontrolable y profundamente interesante. Esta nueva vista es para afianzar el asedio, mantenerlo y mutuamente derrotarnos por confianza y falta de provisiones, ¿quién sabe hasta cuando se resisten las defensas de mi alma antes de ser vista, al borde de ser quebrantada, justo en el espacio que separa el más fino roce?
2.-Ahora se han dado otras situaciones, bajo esta nueva asociación todo parece bastante distinto, pasado el primer momento de reconocimiento, hemos liberado el lastre de este globo y nos hemos mantenido elevados durante un tiempo que podemos llamar y estimar importante, hemos experimentado y se ha vuelto hacia las cimas que estimamos improbables, inesperadas. El cambio de aires previo ha creado muchos caminos a nuestros pasos, me pregunto si este camino será la vía correcta hacia el lugar que queremos, aunque no existe un camino que queramos, estamos viviendo un momento sin nombre, cualquier nombre sería otro lastre, quizá insalvable, tal vez imperioso en las significaciones de nuestros movimientos en el espacio mutuo y compartido.
3.-Se acabó.
2.-Ahora se han dado otras situaciones, bajo esta nueva asociación todo parece bastante distinto, pasado el primer momento de reconocimiento, hemos liberado el lastre de este globo y nos hemos mantenido elevados durante un tiempo que podemos llamar y estimar importante, hemos experimentado y se ha vuelto hacia las cimas que estimamos improbables, inesperadas. El cambio de aires previo ha creado muchos caminos a nuestros pasos, me pregunto si este camino será la vía correcta hacia el lugar que queremos, aunque no existe un camino que queramos, estamos viviendo un momento sin nombre, cualquier nombre sería otro lastre, quizá insalvable, tal vez imperioso en las significaciones de nuestros movimientos en el espacio mutuo y compartido.
3.-Se acabó.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario