Mi padre no es un literato,
ni un estudioso, publicado, destacado,
buen hombre, sí, buen padre.
¿Cómo se celebra el día del padre
de un padre que no gusta
del futbol o algún deporte?
La repisa tapizada
en tazas de Colo Colo,
las puertas llenas de gorros
con la insignia del hidalgo guerrero,
cajones atestatos de calcetines
del valiente, fuerte y grande,
y ya de adulto,
con más recursos,
una camiseta
del que ha sabido ser campeón.
En las estanterías
asoman las estampas de caciques,
en los libreros
estudios deportivos,
sociológicos,
registros históricos,
ensayos personales,
de como se llena la Ruca
desde tiempo memorables.
La primera visera que me compraron,
bebé clarucho, débil con el sol,
tenía al araucano mirando aguerrido,
sobre negro para el varón,
sobre blanco para mi hermana;
eran otros tiempos y otras formas,
cambian los significados,
pero no el color.
Los llaveros tenían,
por allá por los 90's
la cara mía por un lado,
y por el otro el logo,
coronados por un
"feliz día papito".
Todos vamos para algún lado,
cada uno con su cielo,
budista, shinto o cristiano,
el de mi viejo es albo,
sin adornos,
con los viejos de la casa
de adobe del centro,
recibiendo al legado.
¿Qué se regala a una padre
en el día comercial e inventado
para recordarnos otra vez
que estamos juntos al mismo tiempo
y en casi el mismo espacio
sin encontrarnos?