Atento a la atención que pueden aprestar los atentos, otros, distintos a ti, pretendo que la diligente sensación de vulgar inferioridad (y digo vulgar porque pertenece al vulgo y no a los que son como yo, distintos, sólo distintos) se difumine y difunda entre esas miradas fijas.
No.
Sólo quiero descansar mis miedos en sus miradas y mis temblores leves (levísimos, que mis manos contienen).
El horizonte parece contenerlo todo.
Jamás podré atravesar mis palabras para llegar hasta ellos (ustedes, yo, todos).
Me impresiona que exista gente que le aplauda al ruido blanco.
No.
Sólo quiero descansar mis miedos en sus miradas y mis temblores leves (levísimos, que mis manos contienen).
El horizonte parece contenerlo todo.
Jamás podré atravesar mis palabras para llegar hasta ellos (ustedes, yo, todos).
Me impresiona que exista gente que le aplauda al ruido blanco.
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