Quiero crear una palabra
que lo contenga todo,
no tener que repetir ni insistir,
que lo diga y se comprenda,
que incluya todo el amor
y todo el miedo,
todo el odio y todo el color
que le dan las vibraciones
de mi garganta en variaciones
llenas de brillo y de sombra.
Una palabra que sea
todas las palabras,
todas las ideas y todos los destinos,
aquella que le regalaron a Aquiles
y la que persigue a Frankenstein,
con la letra que despierta al Golem
y el susurro del polvo de hadas
que vuela y hace volar
a los infractores de la realidad,
como es arriba es abajo
y todo fluye en el ambiente festivo
de la guturalidad de mis sueños
que sueñan y resuenan contigo.
Esa es la palabra que quiero crear.